Es inusual que desde una entidad colegial  se muestre una faceta  más allá de lo que la organización y actividad de representación supone, pero cierto es que somos Terapeutas Ocupacionales  con todas nuestra virtudes y defectos,  y que desde COPTOEX siempre hemos apostado por una postura de  compañerismo, lo que somos, por Juntas de Gobierno con la mayor representación de todos los ámbitos de trabajo y también por una representación generacional que nos permita estar  lo más cerca posible de cada realidad, y sobre todo por una unión  y humildad que nos defina como colectivo y como región. Puede que nos equivoquemos, pero vamos allá.

El 23 de marzo esta Junta de Gobierno celebró su primer aniversario, el primer año de legislatura de los tres  establecidos por los estatutos si todo sigue su curso ordinario. La junta de Gobierno está formada actualmente por  8 personas, desde los 24 años hasta los… bueno, hasta los (24 + x) que tiene la persona de mayor experiencia y, ni jóvenes ni mayores, somos los que somos.

Cuando cada una de nosotras y nosotros decide llegar hasta aquí, lo hace no sin antes plantearse muchas cuestiones, “estaré a la altura” “qué puedo yo aportar” “me veré capaz” “sabré responder a las necesidades que surjan” “podré estirar mi tiempo tanto como para darle lo que COPTOEX se merece” y muchas no atinas a responderlas, pero crece en ti, de forma flagrante, un creer que sí, un sentimiento de responsabilidad no sólo con la profesión, sino con todas aquellas personas que antes han luchado porque el Colegio esté donde está y entonces decides: “venga, pues vamos  a ello”. Y lejos, muy lejos, de luchas de poder colegiales, la mayoría de Juntas de Colegios de Terapia Ocupacional salen de la necesidad y la voluntad de creer que podemos hacerlo mejor, no porque seamos los mejores, pero quizá sí  los más predispuestos a intentarlo. Sin embargo, en todo ese mar de dudas en que te sumerges nunca se cruza por tu cabeza un “estaré a la altura de una pandemia mundial sin precedentes” y  cuando tomas posesión de tu cargo, tampoco viene con un anexo de “manual de emergencia sanitaria y estado de alarma”. Pero esto no es una disculpa, esto está siendo común a toda la sociedad y órganos de gestión.

Y así un buen día te ves sumido  y sobrepasado por una crisis que te afecta personalmente, profesionalmente, como entidad y colectivo. Y se desborda un torrente de emociones que luchas por mantener a raya. Las noticias son vertiginosas, malamente has tomado una decisión y un BOE, un DOE o una rueda de prensa hace que todo se desmorone. Intentas estar a la altura de las necesidades de las y los colegiados, pero sabes que aunque quieras muchas veces no puedes, tu única opción es escucharles. Mientras tanto, vas tomando decisiones de urgencia con el convencimiento de que estás haciendo lo mejor que puedes, crees y sabes en ese preciso instante. Y todo sigue girando, y llamas a muchas puertas: colegios, consejos, otros profesionales, gestores, políticos… algunas se abren y responden y otras,  otras  están cerradas y sin noticias a día de hoy, sumidas en su propio caos, e insistes, pero tampoco. El tiempo va poniendo las cosas en su sitio, no sabemos si en el sitio bueno o malo, no hay tiempo de reflexión, pero  van sucediéndose los acontecimientos.  Mientras tanto cada Terapeuta Ocupacional de Extremadura  libra su propia batalla, y la sentimos como nuestra, y pesa. Pesa la impotencia. Pesa como nunca te imaginas que pueda pesar.

Por otro lado, otro muy doliente, vemos como las personas mayores y los colectivos más vulnerables, con y por los que nosotros trabajamos, son involuntarios protagonistas de una crisis que ya quisieran eludir. Pero por primera vez han salido de allí, donde habita el olvido, de esa letanía en la que viven ajena a la sociedad para convertirse en titulares, en cifras y poco más. Y entonces también surge otra lista, la de “Cuando esto pase…”

Cuando esto pase no nos olvidemos de llevar a cabo una profunda de reflexión colectiva de los cuidados de las personas mayores.

Cuando esto pase no nos olvidemos de repensar el modelo de atención a la discapacidad y dependencia, por enésima vez, quizá ésta vez aprendamos algo.

Cuando esto pase no olvidemos felicitar el gran trabajo que mayoritariamente hacen los terapeutas ocupacionales en los centros de mayores sin aplausos y con pocos  medios, y que otros miran con desdén, incluso desde puertas para adentro.

Cuando esto pase pensemos, si no lo habíamos hecho ya, en el valor de la ocupación como herramienta de salud comunitaria.

Cuando esto pase hagamos balance del papel que hemos jugado como profesionales.

Cuando esto pase pensemos si las organizaciones sanitarias y de las que se espera una respuesta hemos estado a la altura de la respuesta de los profesionales y hemos sabido mantener una unidad sin jerarquías intangibles autoproclamadas.

Cuando esto pase…

 

Este pasado fin de semana tendríamos que haber celebrado nuestro XI Encuentro Extremeño de Terapeutas Ocupacionales, pero no ha sido así,   este fin de semana empezó gris y triste. Este fin de semana pasará a nuestra historia como aquel encuentro que nunca se celebró.

El viernes por la tarde nueva reunión programada en la agenda de COPTOEX. “Se me escucha”, “me veis, no me veis”, “hay eco, apagad el micro si no habláis” y así empiezan ahora todas las reuniones antes de levantar acta.  Vagamente alguien recuerda que hemos sido admitidos por primera vez en nuestra historia en los procedimientos de acceso a los  cuerpos docentes no universitarios, y musitamos alguna felicitación, después de mucho trabajo y  un largo recorrido andando, como si no hubiera existido todo ese esfuerzo y nada importara.

Y la reunión sigue su curso; puesta al día, resumen  y  agrupación de la información con la que contamos, nuevos interrogantes, nuevas dudas, nuevas certezas, nuevas decisiones. Y un viernes de reunión es seguido de un fin de semana de acción. Y los días que vendrán.

COPOTEX  sigue su  camino. Y, en definitiva, estos son los principales puntos en los que se pudo  llegar a un consenso:

  • Retomar la actividad administrativa una vez garantizada la posibilidad de teletrabajo de nuestra administrativa para la cual, cualquier palabra de agradecimiento será poca.
  • Dar luz verde a las Ayudas de Investigación y convocarlas el 13 de Abril
  • Revisión de las candidaturas que han llegado para ser elegibles por parte del Consejo General de Colegios de Terapia Ocupacional (CGCTO) para las elecciones de SOCINTO, siendo validadas y aprobadas las dos únicas candidaturas presentadas en favor de  Rubén Barroso y  Sabina Barrios.
  • Posponer toda actividad formativa presencial hasta después del verano y repensar un modelo de encuentro virtual.
  • Cuantificación económica que ha supuesto el paro de la actividad colegial y destinarlo en concepto de donación para material de protección para profesionales de centros de mayores o para aquellas necesidades que las autoridades competentes consideren más urgentes.
  • Repensar un modelo de ayuda a colegiadas para afrontar las consecuencias de la crisis.

Y el fin de semana termina  con alguien escribiendo el domingo a altas horas de la madrugada porque piensa que algún día no recordaremos como nos sentimos y como vivimos aquello, la memoria es frágil. Y termina con una petición al resto de la junta para hacer una publicación sobre el resumen de la reunión que nada tiene que ver con el manual “de buenas publicaciones de un colegio profesional sanitario” (no, este tampoco te lo dan cuando entras, ni el de community manager tampoco)  que se sale de la línea de rigor y pulcritud que se demanda a una entidad de representación. Pero pensamos que esto es COPTOEX y que llevamos muchos años diciendo que “Somos lo que hacemos”  y con lo que nos queremos identificar. Y con lo primero que nos identificamos es que, como todos y cada uno de vosotros y vosotras, somos personas.

No sabemos si todo va a salir bien, pero sí  sabemos que luchamos y lucháis para que así sea.

Felicidades a todos los Terapeutas Ocupacionales de Extremadura por ser, estar y seguir ahí.